
Nuevo EP
El deambular
Letras
Deambula por las calles tratando de curar el embrujo que hizo su cuerpo de chapa mientras el cielo se nublaba
Y sube al techo a rezarle a una nube piensa que así está más cerca de Dios alza las manos rogando a la lluvia que por favor le regale el perdón
Mojando la almohada, el llanto deja su dolor ¡Rompe ya las sábanas! Mañana espera el neuvo olor
Vive en el cuarto que se ve desde la esquina yo lo oigo recitar las palabras imperfectas, pero justas, para este crepitar
Una leve estela de luz se filtró por el umbral y el humo no paraba de brotar
El centinela aguarda la noche en que sus ojos pardos se fundan en la ficción encuentren un nuevo despertar
Cruza el pasillo y al llegar hasta la puerta suelta el hilo que al volver lo llevará, de nuevo, al verso que tal vez esta noche podrá ser
Es mi amigo es mi hermano es de mi sangre es mi dolor
Es la tormenta es un salto al cordón es la ternura el silbido cuando entró
Aquel que por las noches sube hasta el altillo bailando ante la luna le pide por favor que se quede un ratito que no lo deje solo que le regale siempre un viento como aquel
Lo que el día le negó
Lunes es el primer día en que comencé a sangrar lavé con agua la herida ardí y me amarré al compás
Martes y los demás días, parecen decantar la inercia que cubre todo la vida que marcha igual
Llega la noche del domingo llega blandiendo tu recuerdo
Te sientas junto a mí volvemos a cantar volvemos a brindar
¡Tu partida!
Lunes llega con el llanto y ese eterno deambular lata siempre abierta al cielo bebe por disimular
Martes y los demás días parecen retratar el terco fluir del tiempo la vida que marcha igual
Le digo a usted señor que en la barra ejerce la última salvación que nosotros acá volteados hasta no poder más que empezamos a tomar cuando ni la vida empezó ni la noche mucho menos mucho menos pero nunca antes (que)
La sed, la primera, la que guía nuestro cuerpo en el vals que se baila sin saberlo bailar que se canta sin poderlo cantar
¡Cantar!
Prosiga usted señor, si es que quiere, dejar de escuchar mi sermón yo sé que no he parado de hablar que la lengua se me tuerce pensando que hoy esta noche encontré el rumbo de una canción una más, la de siempre la que siempre brinda por
La sed, la primera, la que guía nuestro cuerpo en el vals que se baila sin saberlo bailar que se canta sin poderlo cantar
Le decía que se olvide, le decía “ya no importa”, Solamente alcemos las copas
por las sed…